6 abr. 2015

Ex convicto trinitario



Tras la barra de un bar privado de la ciudad de Trinidad un hombre corpulento de 1.90 metros nos sirve unas jarras de cerveza. Atento a la conversación que sostenemos sus clientes, de pronto pregunta si hemos ido a la Fábrica de Arte Cubano, proyecto cultural dirigido por el músico X Alfonso y que ha llamado la atención de todos los cubanos. En ráfaga coloquial dice que cuando vaya a La Habana le gustaría muchísimo asistir al lugar para ver con sus propios ojos lo que allí sucede.

Cuando las cervezas andaban por la mitad se acerca nuevamente a preguntar si deseamos algo más. En una nueva ráfaga coloquial pregunta si hemos ido a algún concierto por los barrios del cantautor Silvio Rodríguez y… nos dice que él estuvo en uno de sus conciertos en el 2007 cuando… Silvio estuvo de gira por las prisiones de Cuba. “Yo era uno de los reclusos cuando él cantó en la prisión de Sancti Spiritus” atina a decir. ¿Y usted estuvo preso?

-“19 años, 9 meses y 3 días. Caí preso en 1991”

El barman se va y se da un giro a atender a otros clientes que han llegado, pero vuelve y es inevitable preguntarle: “¿Por qué estuvo preso?”


-Hay cosas que no es bueno hablar y mucho menos recordar, la vida de otros se paga caro. Yo era un mala cabeza y cuando caí preso fui mucho más mala cabeza hasta el año 2001. En ese año, cuando el Comandante Fidel Castro tuvo la idea loca de que los presos podían superarse profesionalmente, decidí darle una vuelta a mi vida. Comencé a estudiar la Licenciatura en Cultura Física hasta que me hice licenciado. Lo único negativo es que al obtener mi libertad y hacer las gestiones para dar clases de Educación Física existía y existe una regulación que prohíbe a quienes han estado preso impartir clases frente a un aula. Pero bueno…soy licenciado en Cultura Física y gracias a eso mi vida cambió.

Al dejar la barra le digo al licenciado, barman y ex convicto trinitario que aquí tiene mi teléfono para cuando vaya a La Habana a visitar la Fábrica de Arte Cubano cuente con lo que yo pueda ofrecerle.
Dentro de mí suenan los 19 años, 9 meses y 3 días que estuvo preso. (Por Claudio Pelaez Sordo; tomado de https://tremen2explote.wordpress.com)

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