7 abr. 2016

Del agua por todas partes



En dos días viajaré a México. Al México lindo y bonito de las canciones de mi infancia. Por primera vez dejaré atrás esta Isla rodeada de agua por todas partes, de malditas circunstancias por los cuatro costados, como diría Virgilio Piñera.

Nunca ha sido mi obsesión salirme de esta tierra. Como a todos mis contemporáneos, el efecto Isla me ha golpeado despacio pero insistentemente. Y aunque no me ha desgastado como a otros, ha hecho sus mellas.

Regresaré, porque es la mejor forma de volver a salir; y porque creo -estoy convencido- de que siempre seré extranjero en cualquier parte. Dependo de la gente que me rodea y me quiere -incluso de los que no-, de ver el mar, de soportar los apretones en las guaguas y los precios “apretadores” de los almendrones. Porque acá está mi familia y está todo lo que conozco desde que nací.