16 jun. 2014

Tres historias de esperanza


Por: Eduardo Pérez Otaño

Son estas tres historias de esperanza, no digo más, porque no hay otra forma de denominar la manera en que estos tres jóvenes han decidido perseguir un sueño hasta atraparlo, y cómo se han negado rotundamente a dejarlo ir. Los sueños son así de escurridizos, pero ellos han sabido ser más veloces.

Son estas tres historias de esperanza, de las que han de escribirse con letras mayúsculas y en dorado para que causen más impresión, de las que pueden enseñarse en las escuelas como ejemplo, de las que bien contadas o bien vividas pueden hacernos llorar.